Prologo: ¿El aceite quema? no lo toques... Sentido Común
Una mujer sabia me dijo una vez:
"La vida es un juego, si sigues las reglas ganas la partida, si no la vida se ocupa de sacarte de la misma"
A lo largo de la vida he experimentado diferentes etapas, algunas más oscuras y turbias, otras más positivas... en la mayoría no tenía ni supe aplicar herramientas para entrar en el juego, luche por cambiarlo y nada, no obstante, hoy puedo decir que soy feliz al haber perdido la pelea.
Durante años perseguí la zanahoria, fui parte del rebaño, me oculté a mi mismo para parecer normal convirtiéndome en algo que realmente no era, si en mi vida me arrepiento de algo, que realmente no lo hago pero si lo hiciera, sería el tiempo que perdí intentando adaptarme en un mundo que realmente no fue hecho para mí.
"Debes trabajar", "debes estudiar", "debes tener una casa antes de los 30", "debes casarte y tener hijos".... Así podría seguir con unas cuantas líneas que se repiten a lo largo de la vida de cualquiera como mantras a seguir, ¿honestamente? tengo 36 años, no me he casado, no tengo casa, no tengo hijos... no estudié y trabajo por que eso es lo único que me mantiene independiente y por mera inercia, me dedico a algo que me apasiona, lidero personas.
Todo comenzó hace unos años, me marché a un país cuyo nombre no quiero acordarme. Como todos los "exiliados" empecé fregando cacharros, en mi caso, en un subsuelo con agua fría a -2 grados, no fue una grata experiencia pero como prologo, no tiene desperdicio.
Entre aprendizajes de idiomas fallidos, amores no correspondidos, epopeyas de amistades derruidas, catarsis personales y una serie de palabras que podrían convertir mi historia en una leyenda, bromeaba, esto solo pasa en las novelas de fantasía y lamentablemente, este no es el caso.
Durante años divagué entre desprecios, en cada trabajo que ostentaba una misma dinámica... la más absoluta falta de empatía y la conversión de historias en números, una deficiencia en forma de lideres que no aportaban valor a ninguno de los trabajos ni a las personas que componían los equipos.
Tras varios años de observación deduje que había otro camino, que no podía ser eficiente esa forma de trabajar, vi quebrarse a compañeros, humillaciones sin argumento por el mero hecho de encontrarse una posición de escaso merito jerárquico, el respeto no lo da el cargo, el respeto lo genera el propio respeto, respetarse a uno mismo y al resto, sinceramente me cansé de ver lideres acomplejados, hasta que mis fracasos me condujeron a una empresa, me repito, cuyo nombre no quiero acordarme.
Por suerte o desgracia, salí de mi anterior empresa con la idea de comenzar mi andadura como líder, pero solo conseguí un trabajo a media jornada, mi dominio del idioma del país no era bueno y mis pretensiones estaban, tal vez, por encima de mis posibilidades en aquel entonces.
Recuerdo mi primer día, los lideres que conocí me parecieron unos ineptos, pude confirmarlo por que trabajé con ellos algún tiempo, no obstante, hubo un compañero, solo estuvo conmigo unas horas, era su último día en la empresa y fue la única persona que se molesto en enseñarme, era italiano, es curioso como personas fugaces marcan una trayectoria.
Tras una conversación inicial, intercambiar ideas, le conté mis aspiraciones y tras varios minutos, simplemente se paró y me dijo lo siguiente:
"Si quieres progresar como líder, solo necesitas entender algo, usa el sentido común, es lo que hará que marques la diferencia. ¿el aceite quema? No lo toques"
No recuerdo mucho más de aquel muchacho, ni siquiera su nombre, pero nunca he dejado de lado algo tan básico como el sentido común. Con el tiempo también he deducido que ser buena persona es un requisito indispensable.
Cito algunos ejemplos.
Si el baño está sucio, lo limpias.
Si las mesas están tiradas, las recoges.
Si las estanterías están desordenadas, las ordenas.
Si la documentación está sin gestionar, las gestionas.
Si el correo está sin revisar, lo revisas.
Si un compañero necesita ayuda, lo ayudas.
Si alguien necesita ser escuchado, lo escuchas.
Si promete algo, cúmplelo.
Como dato de interés, durante mi carrera, he tenido la oportunidad de liderar muchos equipos en base a algo tan sencillo como no tocar el aceite si está caliente, créeme funciona.
P.D. A todos los italianos que he encontrado en mi camino les he ayudado de la misma forma que me ayudó uno de ellos a mí.
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